Snorkel, pesca, paseos en lancha y masajes frente al segundo arrecife más grande del mundo. Cotiza tu salida por WhatsApp con Oscar Briceño, el dueño, y preséntate en el muelle con tu boleto.
Sin torres ni tráfico: un malecón de arena y agua turquesa a los pies. Aquí el mar manda el itinerario.